Las claves

06/11/2014

Falsos mitos de la enseñanza bilingüe

Falsos mitos de la enseñanza bilingüe

Existen falsos mitos en torno a lo recomendable que puede ser la enseñanza bilingüe para bebés y niños menores de tres años. En este artículo te desmontaremos esos falsos mitos

  1. Los bebés que reciben una enseñanza bilingüe mezclan los dos idiomasSi cuando una persona adulta habla más de un idioma en ocasiones los mezcla, ¡cómo no va a hacerlo un niño pequeño! Como guardería bilingüe en Cartagena podemos afirmar que mezclar idiomas es algo inofensivo y temporal que desaparecerá a medida que el vocabulario del niño vaya avanzando en ambos idiomas.
  2. La enseñanza bilingüe puede provocar retrasos en el hablaTodos los expertos coinciden en que no hay ningún dato científico que relacione bilingüismo con retrasos en el aprendizaje del habla. Si un niño que está recibiendo una educación bilingüe tarda en hablar, lo más probable es que le pasara lo mismo si lo educaran sólo en su lengua materna.
  3. La enseñanza bilingüe provoca confusión a los niñosEn los primeros seis meses de vida, un bebé puede confundir dos idiomas si éstos tienen ciertas similitudes. A partir de esa edad lo más normal es que los niños diferencien perfectamente dos lenguas. Además, acudir a una guardería bilingüe en Cartagena ayuda a desarrollar un pensamiento más flexible que el que tienen los niños educados en uno.
  4. Los niños son bilingües sin esfuerzoSi bien es cierto que los niños son como esponjas y si acostumbran la lengua y el oído a otro idioma desde bebés, lo normal es que en seguida aprendan esa lengua, también tendrán que trabajar y estudiar ciertas estructuras como pasa a las personas que sólo hablan su lengua madre.
  5. El acento de los idiomas que hablan no es buenoA la Escuela Infantil Los Sieta Enanitos han acudido madres que, confiando en nuestra experiencia en la formación bilingüe, nos preguntan si es verdad que los niños van a mezclar los acentos de los idiomas. Esto es totalmente falso ya que como comentamos más arriba si a partir de los seis meses un bebé distingue perfectamente dos lenguas, es precisamente por su acento y base fonética.